Política de privacidad de BODEGUERO
Última actualización: 26 de agosto de 2026
Esta política dice qué hace BODEGUERO con la información de tu bodega. Está escrita para que la entiendas sin abogado.
Si sólo quieres la versión corta: tus precios, tus costos, tus clientes y tus proveedores son tuyos. No los vemos, no los vendemos y no se los damos a nadie.
Quién responde por esto
BODEGUERO es una aplicación de punto de venta para comercios. El responsable del tratamiento de los datos es el titular de la aplicación, cuyos datos de contacto aparecen en la ficha de Google Play y al final de este documento.
Qué se queda en tu teléfono
Casi todo. BODEGUERO está construida para funcionar sin señal, y eso significa que la base de datos de tu bodega vive en tu aparato:
- tus productos, con sus precios y sus costos;
- tus ventas, tus cobros y tus cierres de caja;
- tus clientes y lo que te deben;
- tus proveedores, tus compras y las fotos de sus facturas;
- tus fotos de productos.
Cuando no hay Internet, la app sigue funcionando exactamente igual. Nada de esto necesita salir del teléfono para que puedas vender.
Qué sale del teléfono, y para qué
Tu cuenta
Tu correo electrónico y tu contraseña, para poder entrar. La contraseña nunca se guarda tal cual: se guarda un resumen criptográfico del que no se puede volver atrás.
Tu nombre, si lo pones, para que aparezca en los recibos y para saber quién hizo cada operación cuando trabaja más de una persona.
Los datos de tu bodega, para respaldarlos
Si tienes conexión, la app sincroniza los datos de tu bodega con el servidor. Eso es lo que te permite:
- abrir la misma bodega desde dos teléfonos;
- no perder nada si el teléfono se rompe o se pierde.
Esos datos son sólo tuyos. Están aislados por bodega en la base de datos con reglas que se aplican en el servidor, no en la app: aunque alguien modificara la aplicación, no podría leer los datos de otro comercio. Está comprobado con pruebas automáticas que fallan si esa separación se rompiera.
El catálogo compartido de productos
BODEGUERO tiene un catálogo común de identidades de producto: el código de barras, la marca, el nombre y el contenido — «Harina PAN, 1 kg, código 759…».
Sirve para que, cuando escanees un producto que otra bodega ya registró, aparezca solo en vez de tener que teclearlo.
Al catálogo van, si tú lo permites:
- la identidad de un producto que registraste y el catálogo no conocía;
- si un reconocimiento acertó o lo corregiste;
- una foto del envase, sólo si activas esa opción, que viene apagada;
- y, con esa misma opción, el recorte que la cámara vio en ese momento.
Ese último merece una explicación, porque es una fotografía de tu mostrador. Se guarda el recorte del envase, no la foto entera: en el recorte de una bolsa de harina no cabe quien estuviera pagando. No la ve ninguna otra bodega —va a un almacén privado, al revés que la foto que aportas al catálogo— y sirve para una sola cosa: que la cámara aprenda a reconocer productos, que hoy acierta poco. Si desactivas la opción, dejamos de guardarlas; las que ya estuvieran guardadas se borran con tu cuenta como todo lo demás.
Al catálogo NUNCA van:
- tu precio de venta;
- lo que te costó;
- cuánto tienes;
- a qué proveedor se lo compras;
- nada de tus clientes.
Esto no es una promesa: es cómo está construido. Las respuestas del catálogo no tienen esos campos, y hay una prueba automática que falla si algún día los tuvieran.
Cómo apagarlo: Ajustes → Captura inteligente → «Aportar productos» y «Aportar fotos».
Dónde queda tu bodega
Si tocás «Usar mi ubicación actual», la app te pide permiso en ese momento y guarda las coordenadas de tu local. También podés escribirlas a mano.
Para qué: para que un vecino que busca en el directorio vea a cuántas cuadras estás, y para que el bot pueda responder dónde queda tu bodega con algo mejor que un texto.
Qué se comparte: la ubicación de tu negocio aparece en el directorio público, como el nombre de tu bodega. Es lo mismo que tener un cartel en la puerta.
Qué no: no hay seguimiento. No se lee tu posición mientras usás la app, ni en segundo plano, ni se guarda un histórico. Se toma una vez, cuando vos lo pedís.
Si no querés: no concedas el permiso, o escribí la dirección a mano y ya. Tu bodega aparece igual en el directorio, sólo que sin la distancia.
Las fotos
Tres clases, con tres destinos:
| Foto | A dónde va |
|---|---|
| De un producto de tu inventario | a tu propio almacenamiento privado |
| De un envase, contribuida al catálogo | al catálogo compartido, sólo si lo activas |
| De una factura de proveedor | a tu almacenamiento privado, nunca compartida |
Antes de subir cualquier foto, la app la vuelve a escribir desde cero. Eso borra los metadatos que traía la cámara: las coordenadas GPS de tu bodega, la hora y el número de serie del aparato.
Las fotos de facturas de proveedor son las más sensibles que maneja la app — dicen quién te surte y a qué costo— y no se comparten con nadie. Se guardan en un espacio privado al que sólo se llega con un enlace temporal firmado.
Consultas al catálogo abierto
Cuando escaneas un código que ni tu bodega ni el catálogo conocen, la app puede consultarlo en Open Food Facts, una base de datos pública y colaborativa de productos.
Lo que se envía es el código de barras. Nada más: ni quién eres, ni de qué bodega, ni a qué precio lo vendes.
Lo que NO se recoge
Para que no haya duda:
- Ubicación en segundo plano. La app nunca sigue a nadie. Lee la posición
una sola vez, cuando el dueño toca «Usar mi ubicación actual» para fijar dónde queda su bodega, y no la vuelve a mirar. El GPS que traen las fotos se borra antes de subirlas.
- Contactos. No se pide el permiso. Los clientes los escribes tú.
- Audio. Cuando dictas, la transcripción la hace el reconocedor de voz de tu
teléfono. El audio no se graba, no se guarda y no sale de la app: lo que la app recibe es el texto ya escrito.
- Métodos de pago. La app anota que cobraste en «pago móvil» o en «efectivo».
Nunca te pide un número de tarjeta ni una cuenta. BODEGUERO no procesa pagos.
- Publicidad. No hay anuncios, ni identificador publicitario, ni rastreo
entre aplicaciones.
- Informes de fallos de terceros. No hay ningún SDK de análisis ni de
informes de errores. Los registros técnicos se quedan en tu aparato.
Con quién se comparte
Con nadie que no sea necesario para que la app funcione. No se venden datos. No se ceden a anunciantes. No se usan para entrenar nada fuera del propio catálogo de productos.
Los únicos terceros involucrados:
| Quién | Para qué | Qué recibe |
|---|---|---|
| Supabase | alojar la base de datos y el almacenamiento | los datos de tu bodega, cifrados en tránsito, bajo contrato de tratamiento |
| Open Food Facts | consultar un código desconocido | sólo el código de barras |
| Google Play | distribuir la app | lo que Google recoge por su cuenta, según su propia política |
Si un día se añade otro, esta política se actualiza antes, no después.
Si activas los avisos por WhatsApp, la app puede mandarle a un cliente tuyo el recibo de su compra o el recordatorio de su deuda, al número que tú escribiste.
- Sólo salen mensajes. La app no lee tus conversaciones.
- Sólo va al número que tú anotaste para ese cliente.
- Se apaga en Ajustes.
Un número de teléfono que sólo escribió al bot no desbloquea nada: para que un cliente pueda consultar su deuda por WhatsApp, tú tienes que haber confirmado ese número en el mostrador.
Cuánto tiempo se guarda
- Mientras tengas la cuenta abierta, tus datos se guardan.
- Las fotos de facturas ya cargadas se borran del teléfono pasados 180 días
para no llenarte la memoria. La compra se queda en el historial; lo que se va es la imagen.
- Al borrar la cuenta, tus datos personales se eliminan y el historial
contable del negocio se conserva sin vínculo contigo. Lo explicamos entero abajo, porque es la parte que conviene leer con calma.
Cómo borrar tus datos
Dos caminos, los dos válidos:
1. Desde la app — Ajustes → Cuenta → «Eliminar mi cuenta». 2. Desde la web — el formulario enlazado en la ficha de Google Play, por si ya desinstalaste.
Qué se elimina
- Tu acceso: la cuenta queda desactivada de inmediato y dejas de entrar a
cualquier bodega.
- Tus datos personales: nombre, teléfono y foto de perfil se borran del
perfil.
- Tu perfil de comprador, si usabas la app como cliente, se elimina entero.
- En los pedidos, el teléfono y la dirección de entrega se borran.
Qué se conserva, y por qué
El historial contable del negocio: ventas, compras, movimientos de inventario, fiados, cierres de caja y documentos fiscales.
No es una excepción que nos guardemos: es una obligación. La normativa mercantil —en Venezuela y en casi todas partes— exige que un comercio conserve sus registros durante años. Un sistema que los borrara porque un empleado cerró su cuenta dejaría al comercio sin sus propios libros.
Lo importante es que esos registros ya no te identifican: quedan como operaciones del negocio, sin vínculo con tu persona.
Se conservan también las identidades de producto que aportaste al catálogo compartido — el código de barras y el nombre de «Harina PAN 1 kg». Ese dato nunca te identificó y otras bodegas dependen de él.
Si eres el único dueño
Si eres el único propietario de una bodega, borrar tu cuenta deja ese negocio sin nadie que pueda entrar. La app te lo advierte antes de dejarte confirmar.
El proceso se completa en un plazo máximo de 30 días. Verás todo esto dicho en la propia pantalla de borrado antes de confirmar; si lo que lees aquí y lo que lees allí no coinciden, es un error nuestro y queremos saberlo.
Tus derechos
Puedes pedir, escribiendo al correo de soporte:
- acceso — una copia de tus datos;
- rectificación — que se corrija lo que esté mal;
- supresión — que se borre todo (o hacerlo tú desde la app);
- portabilidad — tus datos en un formato que puedas llevarte;
- oposición — dejar de aportar al catálogo, que también se hace solo desde
Ajustes.
Seguridad
- Todo el tráfico va cifrado con HTTPS. No hay ninguna excepción de texto plano.
- Las contraseñas se guardan con resumen criptográfico, nunca en claro.
- Los datos de cada bodega están aislados por reglas que se aplican en el
servidor.
- La aplicación no contiene ninguna clave de API comercial. Cuando hace
falta hablar con un servicio de pago, la app llama a nuestro servidor y es él quien guarda el secreto.
- El acceso al almacenamiento de facturas es por enlace temporal firmado, sobre
un espacio privado.
Ningún sistema es perfecto. Si detectas un problema de seguridad, escríbenos antes de publicarlo y lo arreglamos.
Menores
BODEGUERO es una herramienta de trabajo. No está dirigida a menores de edad y no se recogen datos de menores a sabiendas.
Cambios
Si esta política cambia, la fecha de arriba cambia con ella y verás un aviso en la app la próxima vez que abras. Los cambios importantes se avisan antes de aplicarse.
Contacto
Para cualquier cosa relacionada con tus datos, escribe al correo de soporte que aparece en la ficha de Google Play.
Documento redactado para acompañar la versión 1.0.0. El texto queda listo para alojarse en una URL pública, que es lo que Google Play exige antes de publicar.